
No se calle la boca. El próximo Octubre ( ¿ Noviembre?) no se elige el Cordero que redima tanta inmundicia. Pero ¿ se le ha ocurrido, aunque sea agnóstico, ateo o cuáquero que es precisamente la Constitución la suprema expresión de su derecho a ser verde si se le antoja, a tener el árbol de Navidad armado todo el año redondo, a mirar al sudeste a las tres de la mañana en envuelto en una batita de lunares?
No se calle la boca. La Constitución es de todos y para todos, esa Constitución que una vez fue envidia de vecinos y foráneos amén de ser corona de una patria fundada en la irracionalidad, el racismo, el modelo ajeno. Pero sobrevivió y fue garantía luego de muchos modelos y vidas y divergencias y coincidencias y soberbias. Fue nuestra “ cucaracha” nacional. ¿ Va Ud. a renunciar a su batita a lunares?
Sr. Presidente , y digo señor por su investidura más que por presunción de que lo sea, que se me caiga la mano si pongo en la urna la papeleta Mujica-Astori-Carámbula. No crea que me daría placer hacerlo por sus contrarios-compinches, según la ocasión, pero es tema aparte y daría también para mucho estrés.
Sr. Presidente, me revienta las acusaciones a los milicos cuando ni siquiera habían sido formalmente acusados por el fiscal., el cual sí fue prontamente castigado por desafiar la validez jurídica del IRPF a las pasividades. Sr. Presidente, me asquea lo de Pluna pero más me asquea la declaración de esencialidad del servicio de los controladores aéreos, negándoles su derecho a huelga. Súmele a esto la derogación del decreto que ahora posibilita, a cuanto individuo en lo correcto o completamente equivocado quiera, ocupar empresas amparándose en el mismo derecho constitucional negado férreamente a los citados trabajadores de Pluna y los anestesistas. Me repugna, Sr. Presidente, no que ud. entienda que el derecho a la propiedad es inferior al derecho a huelga politizada, piense lo que quiera, sino que haga de su entendimiento una norma constitucional.
Me hace sentir desolada la descarada presión en el Poder Judicial, tan separadito del Ejecutivo ¿no? con Mirta y toda la trouppe y los inconstitucionales interinatos y las justicias que alcanzan a unos y otros no y las injusticias que alcanzan a casi todos.
Se me hace agua la boca, Sr. Presidente, cuando veo los desayunos, almuerzos, merienditas y demás orgías culinarias en ADM, tomándole el pelo gratuitamente a los que tienen derecho a comer como gente todos los días y no hacen uso de ese derecho, o lo hacen bajo supervisión de los nutricionistas oficiales, los cuales sugieren asar todo y aprovechar el agua de la higiene íntima para hervir las hojas de las zanahorias y remolachas para hacer la pascualina.
Me horrorizó también en su momento la feria itinerante de ministros en ejercicio; Ud. sabe Sr. Presidente, que tiene prohibido hacer proselitismo aunque mande los murguistas.
Me fastidia día a día que la torta no se la coma el productor pequeño, léase verdadero mártir, ni el consumidor menguado; el precio vertiginoso de la leche y su limosna en escuelas, octava maravilla de la caridad en contraposición a los ancianos que no pueden ir a las escuelas de tiempo completa a practicar la mendicidad.
Me da salpullido que siente o deje sentar o mande sentar o haga sentar el precedente de la anulación de una ley, la de Caducidad, fruto de la elección popular por legítimo medio que hoy es instrumento de todas las horas para hacer todo lo que se quiera por sola voluntad particular. Sr. Presidente, ojalá esa ley nunca hubiera existido ni tampoco la de Amnistía, pero ya que están muestre un poco su pseudocivismo y háganos creer que en definitiva Ud. no ha tenido nada que ver con exaltar a los igualmente incívicos detractores de la ley de Amnistía. Y si de incívicos se trata, Sr. Presidente, no hay que olvidar los cuatro parásitos aferrados porfiadamente a la teta; defensores, guardianes celosos del derecho del trabajador, ese ingenuo pobrediablo vehemente afiliado al PIT-CNT. Me dan comezón, Sr. Presidente, los castillo y sus bancas del senado y sus consejos de salarios y ojalá pueda un día, amparándome en el artículo 29 de la constitución, reprocharle en detalle su gracia a este incalificable.
También se violan a diario los artículos 7; 8 ; 33; 40; 43; 45; 49; 58 y blá blá y qué le digo del veto a la sanción del senado sobre la despenalización del aborto y la injusta reglamentación que lo regula, la cual, a mi juicio y sin ser jurista, sería ilegal por cuanto queda de manifiesto en el artículo 74 de la sección de Ciudadanía y Sufragio .... “ son todos los hombres y mujeres nacidos....” privando a innumerables hombres y mujeres de decidir libremente sobre sus destinos, como si la aprobación de una ley que garantice la elección particular y circunstancial hiciera del aborto una obligatoriedad.
Capítulo aparte merece la Sra. Muñoz, su aliada en la cruzada por la buena salud de este magnífico pueblo, compradora macheta de vacunas con alta demanda, firme opositora a los privilegios de los ricos ( véase con todo cuidado las argumentaciones peligrosas y falaces sobre la negativa a que los centros privados de salud posean tecnologías de detección de enfermedades que salud pública no ha podido adquirir. Será falta de plata, capaz) y tan apasionada hincha del sistema de salud cubano que no duda en sumar socios de bajos recursos a las mutualistas o Casmu, mientras cada día los más sanitos y avispados desertan del Uruguay y parten hacia nuevos horizontes . La Sra. Muñoz acaricia así un poco menos utópicamente su sueño dorado de unificar verdaderamente el sistema nacional de salud, nefilin que nos condena a nunca ver un verdadero seguro social que no favorezca a ninguna empresa particular o lo que es lo mismo, una auténtica libertad de elección.
Podríamos hablar del Ministerio de Interior, de los ocho palos que gana un policía por hacer dos veintidós cuando dicho ministerio cobra veiticuatro por el servicio a los particulares, de los aportes nunca hechos a BPS por este concepto ( ¿consejo de salarios para policías?), de los pobrecitos presos, de los pobrecitos rapiñeros vespertinos y muchísimos blá pero sería de nunca acabar.
Me dan ganas de vomitar, Presidente, compañero Taba, las pocas luces de los más jóvenes, incapaces de ubicar algo tan grande como el Océano Atlántico. Uno ya no puede solidarizarse ni con la eterna lucha docente.
¿Le hablo de Astori? ¿Le hablo del chivo expiatorio de sus decisiones y caminos conjuntos? ¿ Le hablo de cómo separan la paja del trigo cuando son paja ambos dos? ¿ De todas las violaciones a mis/nuestros/los bolsillos por tantos originales/trillados/creativos/comunes medios? ¿Las subas de las tarifas de los servicios de entes que no debieran ser recaudadores? ¿ Sendic chico y sus experimentos? ¿Su falta de idoneidad para su cargo? ¿ Los buenísimos alemanes que estaban buscando petróleo de buenitos que son? ¿ Los compromisos a futuro en el sector energético? ¿ Los miserables cinco molinos de viento con placa recordatoria que nos manda España? ¿ El asistencialismo? ¿ La cortina de humo en el sector pesquero? ¿ El mamarracho de la chancillería? ¿ Nuestros hermanos argentinos y brasileros? ¿ Le hablo de Mujica? ¿ Vale la pena hablar de Mujica, que desprecia y rebaja a sus votantes y cuya mayor medida ministerial fue el chorizo por metro? Mujica, falso como dólar de tres. Y astuto, lo que da miedo.
Me sube la sangre a la cabeza cuando pienso en la cacería de brujas a los fumadores cuando desde el punto de vista médico es igualmente perniciosa la dieta que nos han llevado a tener, la desesperación, la calidad de nuestros empleos ( Véase, a propósito de las disposiciones del la Muñoz, cómo con análogo razonamiento a la negativa de permitir tecnologías a los privados, ha negado la adquisición de vacunas para prevenir el virus del papiloma humano por parte de éstos debido a que, por su costo, salud pública dice no poder suministrar a sus usuarios. El virus del papiloma humano es la principal factor de riesgo en la incidencia del cáncer del cuello de útero.)
Me sorprende, Taba, que con todo esto y las cuantiosas cosas que se me quedan en el tintero, tengas una aprobación pública tan impresionante. Cómo se nota que has sabido mantenerte al margen.
No todo el mundo ha olvidado, Tabaré, amigo, cómo se respeta la democracia. Por eso, en Octubre, no se olvide que Ud., todavía, tiene derecho a ser verde. Que se me caiga la mano si con todo esto pongo la papeleta.
Por eso, en Octubre, yo propongo que nos comamos todas las vacas.
No se calle la boca. La Constitución es de todos y para todos, esa Constitución que una vez fue envidia de vecinos y foráneos amén de ser corona de una patria fundada en la irracionalidad, el racismo, el modelo ajeno. Pero sobrevivió y fue garantía luego de muchos modelos y vidas y divergencias y coincidencias y soberbias. Fue nuestra “ cucaracha” nacional. ¿ Va Ud. a renunciar a su batita a lunares?
Sr. Presidente , y digo señor por su investidura más que por presunción de que lo sea, que se me caiga la mano si pongo en la urna la papeleta Mujica-Astori-Carámbula. No crea que me daría placer hacerlo por sus contrarios-compinches, según la ocasión, pero es tema aparte y daría también para mucho estrés.
Sr. Presidente, me revienta las acusaciones a los milicos cuando ni siquiera habían sido formalmente acusados por el fiscal., el cual sí fue prontamente castigado por desafiar la validez jurídica del IRPF a las pasividades. Sr. Presidente, me asquea lo de Pluna pero más me asquea la declaración de esencialidad del servicio de los controladores aéreos, negándoles su derecho a huelga. Súmele a esto la derogación del decreto que ahora posibilita, a cuanto individuo en lo correcto o completamente equivocado quiera, ocupar empresas amparándose en el mismo derecho constitucional negado férreamente a los citados trabajadores de Pluna y los anestesistas. Me repugna, Sr. Presidente, no que ud. entienda que el derecho a la propiedad es inferior al derecho a huelga politizada, piense lo que quiera, sino que haga de su entendimiento una norma constitucional.
Me hace sentir desolada la descarada presión en el Poder Judicial, tan separadito del Ejecutivo ¿no? con Mirta y toda la trouppe y los inconstitucionales interinatos y las justicias que alcanzan a unos y otros no y las injusticias que alcanzan a casi todos.
Se me hace agua la boca, Sr. Presidente, cuando veo los desayunos, almuerzos, merienditas y demás orgías culinarias en ADM, tomándole el pelo gratuitamente a los que tienen derecho a comer como gente todos los días y no hacen uso de ese derecho, o lo hacen bajo supervisión de los nutricionistas oficiales, los cuales sugieren asar todo y aprovechar el agua de la higiene íntima para hervir las hojas de las zanahorias y remolachas para hacer la pascualina.
Me horrorizó también en su momento la feria itinerante de ministros en ejercicio; Ud. sabe Sr. Presidente, que tiene prohibido hacer proselitismo aunque mande los murguistas.
Me fastidia día a día que la torta no se la coma el productor pequeño, léase verdadero mártir, ni el consumidor menguado; el precio vertiginoso de la leche y su limosna en escuelas, octava maravilla de la caridad en contraposición a los ancianos que no pueden ir a las escuelas de tiempo completa a practicar la mendicidad.
Me da salpullido que siente o deje sentar o mande sentar o haga sentar el precedente de la anulación de una ley, la de Caducidad, fruto de la elección popular por legítimo medio que hoy es instrumento de todas las horas para hacer todo lo que se quiera por sola voluntad particular. Sr. Presidente, ojalá esa ley nunca hubiera existido ni tampoco la de Amnistía, pero ya que están muestre un poco su pseudocivismo y háganos creer que en definitiva Ud. no ha tenido nada que ver con exaltar a los igualmente incívicos detractores de la ley de Amnistía. Y si de incívicos se trata, Sr. Presidente, no hay que olvidar los cuatro parásitos aferrados porfiadamente a la teta; defensores, guardianes celosos del derecho del trabajador, ese ingenuo pobrediablo vehemente afiliado al PIT-CNT. Me dan comezón, Sr. Presidente, los castillo y sus bancas del senado y sus consejos de salarios y ojalá pueda un día, amparándome en el artículo 29 de la constitución, reprocharle en detalle su gracia a este incalificable.
También se violan a diario los artículos 7; 8 ; 33; 40; 43; 45; 49; 58 y blá blá y qué le digo del veto a la sanción del senado sobre la despenalización del aborto y la injusta reglamentación que lo regula, la cual, a mi juicio y sin ser jurista, sería ilegal por cuanto queda de manifiesto en el artículo 74 de la sección de Ciudadanía y Sufragio .... “ son todos los hombres y mujeres nacidos....” privando a innumerables hombres y mujeres de decidir libremente sobre sus destinos, como si la aprobación de una ley que garantice la elección particular y circunstancial hiciera del aborto una obligatoriedad.
Capítulo aparte merece la Sra. Muñoz, su aliada en la cruzada por la buena salud de este magnífico pueblo, compradora macheta de vacunas con alta demanda, firme opositora a los privilegios de los ricos ( véase con todo cuidado las argumentaciones peligrosas y falaces sobre la negativa a que los centros privados de salud posean tecnologías de detección de enfermedades que salud pública no ha podido adquirir. Será falta de plata, capaz) y tan apasionada hincha del sistema de salud cubano que no duda en sumar socios de bajos recursos a las mutualistas o Casmu, mientras cada día los más sanitos y avispados desertan del Uruguay y parten hacia nuevos horizontes . La Sra. Muñoz acaricia así un poco menos utópicamente su sueño dorado de unificar verdaderamente el sistema nacional de salud, nefilin que nos condena a nunca ver un verdadero seguro social que no favorezca a ninguna empresa particular o lo que es lo mismo, una auténtica libertad de elección.
Podríamos hablar del Ministerio de Interior, de los ocho palos que gana un policía por hacer dos veintidós cuando dicho ministerio cobra veiticuatro por el servicio a los particulares, de los aportes nunca hechos a BPS por este concepto ( ¿consejo de salarios para policías?), de los pobrecitos presos, de los pobrecitos rapiñeros vespertinos y muchísimos blá pero sería de nunca acabar.
Me dan ganas de vomitar, Presidente, compañero Taba, las pocas luces de los más jóvenes, incapaces de ubicar algo tan grande como el Océano Atlántico. Uno ya no puede solidarizarse ni con la eterna lucha docente.
¿Le hablo de Astori? ¿Le hablo del chivo expiatorio de sus decisiones y caminos conjuntos? ¿ Le hablo de cómo separan la paja del trigo cuando son paja ambos dos? ¿ De todas las violaciones a mis/nuestros/los bolsillos por tantos originales/trillados/creativos/comunes medios? ¿Las subas de las tarifas de los servicios de entes que no debieran ser recaudadores? ¿ Sendic chico y sus experimentos? ¿Su falta de idoneidad para su cargo? ¿ Los buenísimos alemanes que estaban buscando petróleo de buenitos que son? ¿ Los compromisos a futuro en el sector energético? ¿ Los miserables cinco molinos de viento con placa recordatoria que nos manda España? ¿ El asistencialismo? ¿ La cortina de humo en el sector pesquero? ¿ El mamarracho de la chancillería? ¿ Nuestros hermanos argentinos y brasileros? ¿ Le hablo de Mujica? ¿ Vale la pena hablar de Mujica, que desprecia y rebaja a sus votantes y cuya mayor medida ministerial fue el chorizo por metro? Mujica, falso como dólar de tres. Y astuto, lo que da miedo.
Me sube la sangre a la cabeza cuando pienso en la cacería de brujas a los fumadores cuando desde el punto de vista médico es igualmente perniciosa la dieta que nos han llevado a tener, la desesperación, la calidad de nuestros empleos ( Véase, a propósito de las disposiciones del la Muñoz, cómo con análogo razonamiento a la negativa de permitir tecnologías a los privados, ha negado la adquisición de vacunas para prevenir el virus del papiloma humano por parte de éstos debido a que, por su costo, salud pública dice no poder suministrar a sus usuarios. El virus del papiloma humano es la principal factor de riesgo en la incidencia del cáncer del cuello de útero.)
Me sorprende, Taba, que con todo esto y las cuantiosas cosas que se me quedan en el tintero, tengas una aprobación pública tan impresionante. Cómo se nota que has sabido mantenerte al margen.
No todo el mundo ha olvidado, Tabaré, amigo, cómo se respeta la democracia. Por eso, en Octubre, no se olvide que Ud., todavía, tiene derecho a ser verde. Que se me caiga la mano si con todo esto pongo la papeleta.
Por eso, en Octubre, yo propongo que nos comamos todas las vacas.





